Arroz al horno de bacalao y coliflor de la abuela Manuela

El mejor recipiente para su preparación es la cazuela redonda plana de barro, que da mejores resultados que las cazuelas metálicas o las bandejas de horno.  Receta que parece originaria de la Marina Baixa, en la costa alicantina (Villajoyosa, Benidorm, Altea y Calpe en la costa). Esta receta valenciana, suele hacerse en paella, aunque la versión al horno, menos conocida, no tiene nada que envidiarle. Esta elaboración nos viene muy bien para las fechas de Semana Santa, donde es tan típico el consumo de bacalao como en ese arroz de cuaresma o en potajes. Mi abuela lo hacía indistintamente en paella o al horno. Aprovechaba que anduviéramos por allí para que lo lleváramos los nietos al horno de la Malvarrosa; de ahí recibe el nombre de arroz de bacalao y coliflor “passejat” (paseado). Hoy hemos elegido acabarlo en el horno, así que vamos a la faena.

Ingredientes:

Elaboración:


Troceamos el bacalao, la coliflor y los ajetes como paso previo para empezar a cocinar. Sofreimos los tres ingredientes en una sarten con aceite. Vamos añadiendo el azafrán para que vaya tostándose con el sofrito.


Según se va haciendo el sofrito añadimos el pimentón, las cucharadas de tomate y las dos pastillas de salmorreta. Removemos todo bien y echamos el arroz que sofreimos junto al resto de ingredientes.


De aquí a la cazuela de barro. Tenemos el horno precalentado a 230 grados. Inmediatamente le añadiremos el caldo y el agua caliente repartiendo todo de forma uniforme por la cazuela. Ajustamos de sal y metemos al horno a 230 grados durante aproximadamente 30 minutos hasta que esté bien seco y con el «rossejat» adecuado. Aunque el arroz utilizado se usa en la proporción de 2,5:1 hemos usado la 2:1 porque la coliflor suelta agua también. Cuando se saque del horno, se deberá de reposar tres o cuatro minutos, y a la mesa. Se suele servir en platos.

Os presento un plato emblemático en mi familia valenciana que consumíamos en Cuaresma y otros días de Vigilia, cuando se cumplía, utilizando el bacalao con o sin coliflor. Evidentemente hay otros arroces sin carne y otros guisos como potajes y legumbres sin carne, pero este era uno de los que caía sí o sí. Y no lo digo con pena pues es un plato muy sabroso. Así que ha disfrutarlo.  Hay varias formas de elaborarlo. Yo os enseño la que hacemos en mi familia. Buen provecho a tod@s.