Cordero guisado de la madrina

Este es un guiso que me enseñó la madrina de mi hijo Marco, Josefa Molina Barroso. Ella me lo enseño con pierna de cordero, pero me gusta mucho más con paletilla. Puede hacerse tanto con cordero lechal como con recental. De hecho, ella lo hacía con pierna de recental y yo con paletilla de lechal. Ya sabéis que el recental tiene un sabor más fuerte y aunque a mi me gusta, a mi gente no. Pues vamos a cocinarlo.


Ingredientes:

Elaboración:


Troceamos la pieza de cordero y freimos con los ajos a los que hemos dado un corte en el dorso.


Picamos la verdura y añadimos a la cazuela con el laurel. Dejamos cocinar pero que muy bien. Echamos el coñac y dejamos que evapore el alcohol.


Cubrimos de agua y ajustamos de sal. Hervor fuerte rápido. Y ahora chup-chup hasta que la carne esté tierna y se despegue fácilmente del hueso. Como en el rabo de toro. Nuestro guiso está acabado.


De ahí a la fuente y de ahí al plato. Preparamos pan para mojar. Salen dos raciones como esta. El cordero está muy rico, pero la salsa más todavía. Huesos y plato limpios.


Otras presentaciones más antiguas.

Un guiso delicioso muy parecido a una caldereta, pero con menos líquido. Cuando usamos lechal lo podemos acabar al fuego o en el horno. No lleva muchos ingredientes y es fácil de hacer. Ya que la madrina era onubense pienso que este plato es original de Lucena del Puerto, cerca de la virgen del Rocío. Buen provecho a tod@s.