Hígado de ternera encebollado

El hígado y la casquería en general no le gusta a mucha gente. Y ya he demostrado con mis publicaciones que soy uno de sus mayores fans. Quitando la sangre y los pulmones me lo como todo. Sesos, mollejas, riñones, testículos, corazón; todo me gusta. Intestinos como los zarajos, gallinejas y entresijos. El hígado de pollo es una de mis debilidades y también lo guiso ENCEBOLLADO. Cocinemos un hígado encebollado que hemos comido mucho, pero mucho en casa de mis padres.

Ingredientes:


SENCILLO Y POCOS INGREDIENTES

Elaboración:


Hacemos un sofrito con un puñado de ajos picados.


Cuando empiece a dorarse el ajo echamos el hígado que hemos limpiado de nervios y vasos y troceado. Salpimentamos y dejamos que se doren bien. Reservamos.


Paralelamente vamos pochando abundante cebolla con un poco de sal y si queremos unas gotas de brandy.


Una vez bien tostada la cebolla reincorporamos el hígado y el vaso de vino blanco. Dejamos evaporar el alcohol y algo de líquido y lo servimos en los platos. Detalle.

Muchas veces la casquería no gusta porque no se ha probado, como en nuestros hijos y nietos que dicen “no me gusta” sin haberlo probado. Recuerdo a mi hijo que le daban asco los huevos fritos hasta que los probó rotos con patatas y chistorra. Ahora si lo ofreces un huevo frito te dirá que sí, aunque no vaya acompañado ¿Porque decir que no nos gusta si no lo hemos probado? Probad las cosas, os llevaréis muchas sorpresas. Buen provecho a tod@s.