Solomillo adobado casero con patatas y tomate.

Siempre que puedo me gusta adobar mis ingredientes. En el caso de la carne de cerdo el adobo es siempre el mismo, el de mi madre, salvo raras excepciones. La triada ajo, orégano y pimentón es inamovible. Luego añadiremos o no otros ingredientes. En este caso hemos adobado un solomillo de cerdo durante unos días para luego cocinarlos con unas patatas panadera con tomate. Elaboramos entre cocina y fresquera.

Los filetes rusos – o las hamburguesas?

La carne picada de ternera,  de cerdo o su mezcla, siempre ha dado decenas de soluciones en la cocina. En casa de mis padres, antes de que llegara la hamburguesa, siempre hemos comido lo que llamábamos «filetes rusos». La diferencia es bien simple: unos van directamente a la plancha y los otros empanados: pasados por harina, huevo y pan rallado. La primera hamburguesa que comí sin empanar y tan solo a la planche la deguste ya con 15-20 años. Hagamos memoria en la cocina. Filete ruso o hamurguesa????? Hoy os presento unos filetes rusos y unas hamburguesas mucho más especiados y complejos que los tradicionales de la familia.

Mollejas con rabo de ternera

No puedo cerrar este blog de comida típica casera en casa de mi abuelo Agapito los domingos en que se mataban una o dos terneras para las carnicerías de sus hijos. De que verdad que no están ricas, sino lo siguiente. Cuando voy a León siempre procuro comerlas. Aunque parezca una broma las bordan en el restaurante “Las Nalgas”. No es un chiste. El rabo y las mollejas se guisan aparte y al final se mezlan.

Figatells clásicos.

Cuando era pequeño, no soportaba el hígado. Así que me quedé algunos días sin comer. Ahora lo como de todas formas; empanado con ajo y perejil, encebollado, en paté o simplemente a la plancha. Donde yo vivo es muy difícil encontrar la mantellina, o como dicen en Castilla el manto o el redaño. El otro día mi carnicero me había guardado unos cuantos redaños. Así que me he decidido a hacer unos Figatells. Rápidamente a la cocina a aprovechar esos redaños.