Mollejas de ternera al ajillo de mi madre

Demasiado rico. El otro día cuando compré el cordero lechal para los morunos, mi carnicero, don José, me regaló unas mollejas de ternera y un rabo de cordero. Pues hoy mollejas de ternera como las hacía mi madre. Y además un rabo de cordero. Sigo enamorado sin remedio de la casquería y si es regalada mejor. Tengo que publicar la receta de mollejas con rabo, pero aquellas son difíciles de encontrar en mi territorio comanche. Y cuando las hay, pues no hay rabo ese día. Hoy solo unas mollejas de ternera como las hacía mi madre. Nos vemos en la cocina.

Hígado de ternera encebollado

El hígado y la casquería en general no le gusta a mucha gente. Y ya he demostrado con mis publicaciones que soy uno de sus mayores fans. Quitando la sangre y los pulmones me lo como todo. Sesos, mollejas, riñones, testículos, corazón; todo me gusta. Intestinos como los zarajos, gallinejas y entresijos. El hígado de pollo es una de mis debilidades y también lo guiso ENCEBOLLADO. Cocinemos un hígado encebollado que hemos comido mucho, pero mucho en casa de mis padres.

Cachopitos de tapa

Don Cachopo, otra de las palabras mayores de la cocina asturiana. No deja de ser un filete relleno de carne (jamón o cecina) y queso. A mi me gusta especialmente con cecina por ese sabor ahumado que le otorga. Lo más difícil es elegir el queso. Parece ser que hay uno que venden solo a los restaurantes para estos menesteres. Me gusta una mezcla de un queso suave con roquefort. En este caso hemos elegido un manchego y paletilla ibérica. Como carne van bien filetes grandes y finos como pueden ser la cadera y la tapa. Hoy tapa. Acualmente se está poniendo de moda hacerlos con carne de cerdo. Cocinemos.