Níscalos con costillas y patatas

No solo hay níscalos en Baviera Esteban. Hoy hacemos unas patatas con costillas y níscalos. Receta aprendida en León, por tanto, de la familia de mi madre. Rica, rica. No podemos desperdiciar el otoño, época de setas. Hemos comprado unos níscalos para hacer este guiso. Vamos a cocinar.

Paso previo:

Limpiamos y troceamos los níscalos. Los hemos congelado y por eso adquieren ese color oscuro cuando los guisemos.

Ingredientes:

Elaboración:


Lo hacemos en dos recipientes. En el primero, salpimentamos las costillas troceadas, las freímos y las reservamos.


En el segundo recipiente doramos la cebolla, el pimiento verde y un ajo. Añadimos la pizca de pimentón picante y removemos. Detalle.


Echamos las patatas tronchadas, unas hebras de azafrán y 2 cucharaditas de pimiento choricero.


Removemos bien añadimos las costillas, el vino, el choricero y la pizca de pimentón picante. Caldo y sal. Cocinamos 20 minutos.


En una sarten aparte hacemos los níscalos fritos con ajo y perejil.


Cocinamos hasta que los níscalos se deshidraten.


Echamos los níscalos a la cazuela base, mezclamos y cocinamos todo junto unos minutos para que se integren los sabores. Ajustamos de sal.


Nuestro guiso va tomando la textura que queremos. Guiso acabado. Emplatamos y a comer. Detalle.

Bien, pues ahí tenéis ese guisadillo de patatas para que lo hagáis. Es relativamente fácil y queda muy sabroso y reconfortante ahora que hace ya fresquito. Y la salsa está de muerte súbita, así que a preparar pan. Buen provecho a tod@s.