Corvina a la brasa o parrilla

Hoy en día en el mercado podemos encontrar la corvina de piscifactoría y la corvina “salvaje”. El sabor de la corvina “salvaje”, obviamente, es más apreciado y el precio también es más elevado. Así que por el precio sabremos si es de piscifactoría o no y por tanto si hay peligro de anisakis o no. Yo lo conocí como sustituto del mero a la hora de hacer ceviches. Hoy nos lo regalamos a la brasa. Vamos a ello.


Ingredientes:


Elaboración:


Lo primero de todo es preparar la chasca.


Rellenamos con ajos abiertos a la mitad y hojas de laurel. Embadurnamos de aceite y sal gorda por ambos lados. Y a la parrilla. En este caso con unas patas de pulpo a la brasa.


Le damos la vuelta con cuidado. Y volvemos a voltear hasta que se haga bien.  Lo sacamos a la mesa. Ya tenemos  la ensalada preparada y el pulpo a la brasa troceado que hemos aderezado con sal y limón.


Lo abrimos a la mitad. Y quitamos la espina central. Lo partimos en raciones. Salieron seis raciones. Regamos con la salsa y a comer.


Para la salsa aceite, vinagre, ajos, guindilla y laurel. Doramos en un cazo con aceite ajo, guindilla y laurel. Una vez dorados apagamos el fuego y añadimos un buen chorreón de vinagre y batimos para que se mezcle bien. Aceite templado o saltará.


Un buen vino blanco añejo (2010). Acabamos con un licor de guindas o un orujo de café traídos caseros de Galicia.

Estos pescados criados en acuicultura en nuestras costas están libres de parásitos. Esto se consigue realizando pruebas periódicas a los peces durante su crecimiento y teniendo un histórico de sus antecesores, también libres del anisakis. Además, muy apreciado por los chefs dada su versatilidad a la hora de cocinarlo. Buen provecho a tod@s.